Traducción audiovisual
9 Abril 2008
Rosa Agost Canós
Universitat Jaume I
La traducción audiovisual es aquella que se ocupa de textos en los que hay una combinación de códigos verbales (oral y escrito) con códigos visuales (icónico y lingüístico), y que está marcada por el modo, ya que el traductor ha de producir un texto escrito “para ser dicho como si no estuviera escrito”.
MODALIDADES DE TRADUCCIÓN AUDIOVISUAL
En España, las tres modalidades más importantes son el doblaje, la subtitulación y las voces superpuestas.
En el doblaje, el texto visual permanece inalterado y se sustituye el texto oral original por otro texto oral en lengua de llegada. La característica fundamental es la fase de ajuste, en la que se hace coincidir la propuesta inicial de traducción con la imagen de la pantalla (sincronía visual). La función del ajuste es facilitar la interpretación de la traducción de los diálogos a los actores y actrices que los interpretarán en el estudio de doblaje. El mercado del doblaje lo conforman la traducción de películas, series, telefilmes, dibujos animados, anuncios publicitarios, reportajes, documentales y programas de divulgación
En la subtitulación, el texto original permanece inalterado y se añade un texto escrito que se emite simultáneamente a los enunciados correspondientes en lengua original. Las características fundamentales son el pautado del texto original para separar las unidades de sentido y la sincronización de los subtítulos. El mercado de la subtitulación en España es más reducido que el del doblaje y se ciñe a algunas películas (ciclos de filmotecas, películas no comerciales, exhibición de películas comerciales en salas muy escasas de las ciudades más importantes); determinados anuncios televisivos; fragmentos de documentales, reportajes, telediarios y otros programas informativos y culturales.
Finalmente, en la voz superpuesta, la traducción oral se superpone al texto audiovisual original que se emite a un volumen inferior a la traducción; comienza unos dos o tres segundos después pero finaliza al mismo tiempo. Su mercado lo constituyen, principalmente, los documentales.
LA FORMACIÓN DEL TRADUCTOR AUDIOVISUAL
Traducir textos audiovisuales exige del traductor la adquisición de unas determinadas competencias y habilidades. La licenciatura en Traducción e Interpretación de la uji, a través del itinerario de traducción audiovisual, garantiza esta formación a través de las tres asignaturas de traducción especializada (9 créditos) y las asignaturas de Prácticum, especialmente la de cuarto curso (186), que consta de 26 créditos, y en la que los alumnos deben realizar una estancia de prácticas (mínimo de 130 horas) en estudios de doblaje y subtitulación de Valencia, Madrid y Barcelona, principalmente, así como una memoria de prácticas.
La formación que ofrecemos a nuestros alumnos se basa en la consecución de unas competencias profesionales, metodológicas y textuales, fundamentalmente.
Así, los alumnos, desde el punto de vista profesional, deben conocer las diferencias entre las diversas modalidades de traducción audiovisual, interpretación, etc.; han de familiarizarse con el mercado de trabajo de las diferentes modalidades; conocer las asociaciones profesionales más importantes; conocer los aspectos económicos básicos (tarifas, aspectos fiscales, etc,); dominar las herramientas del traductor (programas de subtitulación existentes, creación de plantillas para el ajuste de películas,etc.). Respecto a los aspectos metodológicos, han de saber captar la finalidad comunicativa de la traducción audiovisual, la especificidad del modo del discurso (oral, escrito, visual); deben asumir la importancia de los conocimientos extralingüísticos; saber dividir el texto original en unidades (tomas, en el doblaje; pies, en la subtitulación; saber realizar traducciones ajustadas (doblaje) y sincronizadas (subtitulación); saber confeccionar un proyecto de traducción de acuerdo con el género y la función de la traducción; saber extraer normas de traducciones ya existentes y aplicarlas a nuevos proyectos de traducción; desarrollar la sensibilidad a los diferentes registros y dialectos de la lengua meta, el razonamiento lógico para solucionar casos de ambigüedad, los procesos de análisis y reexpresión, así como la capacidad de síntesis.
CONCLUSIONES
Nos gustaría destacar la existencia real de un mercado de la traducción audiovisual, un sector que va en aumento debido a la importancia del cine, la presencia de numerosas televisiones estatales y autonómicas, canales satélites, comercialización de productos audiovisuales (vhs, dvd), etc. Al tiempo, reinvindicamos la especificidad de la traducción de estos textos y de la formación del traductor que debe hacerse cargo de la traducción de los mismos. Estamos convencidos de que el conocimiento y el reconocimiento de esta profesión redundará en una mayor calidad de las traducciones y un respeto por los derechos de los profesionales.



