La traducción científico-técnica
Abril 9, 2008
Vicent Montalt i Resurrecció
Universitat Jaume I
Una traductora o traductor científico-técnico es un experto en comunicación multilingüe y multicultural que trabaja en los ámbitos de los conocimientos científico-técnicos. Esta afirmación implica que el traductor, además de contar con una competencia traductora básica que le permita llevar a cabo la mediación lingüística y cultural propia de cualquier tipo de traducción, también ha de poseer los conocimientos, la metodología y las herramientas para hacer frente a su cometido en entornos altamente especializados. Cuanto más especializados sean estos entornos, tanto mayor será la necesidad de adquirir información y servirse de la metodología y herramientas disponibles para satisfacer los encargos de trabajo.
Así pues, en el mercado laboral de la traducción científico-técnica es fundamental la familiarización con el campo temático del texto, la comprensión de los conceptos especializados, la precisión en el uso de la terminología y fraseología y, sobre todo, la colaboración entre el experto en traducción y el experto en la materia del texto siempre que sea necesario para garantizar la fiabilidad de la traducción.
Si bien la profesión de la traducción científico-técnica está indudablemente determinada por los conocimientos especializados, conviene no valorarlos en exceso en detrimento de otros aspectos relacionados específicamente con la traducción: calidad lingüística, variaciones culturales, elementos pragmáticos, importancia del estilo, etc.
Traducción audiovisual
Abril 9, 2008
Rosa Agost Canós
Universitat Jaume I
La traducción audiovisual es aquella que se ocupa de textos en los que hay una combinación de códigos verbales (oral y escrito) con códigos visuales (icónico y lingüístico), y que está marcada por el modo, ya que el traductor ha de producir un texto escrito “para ser dicho como si no estuviera escrito”.
MODALIDADES DE TRADUCCIÓN AUDIOVISUAL
En España, las tres modalidades más importantes son el doblaje, la subtitulación y las voces superpuestas.
En el doblaje, el texto visual permanece inalterado y se sustituye el texto oral original por otro texto oral en lengua de llegada. La característica fundamental es la fase de ajuste, en la que se hace coincidir la propuesta inicial de traducción con la imagen de la pantalla (sincronía visual). La función del ajuste es facilitar la interpretación de la traducción de los diálogos a los actores y actrices que los interpretarán en el estudio de doblaje. El mercado del doblaje lo conforman la traducción de películas, series, telefilmes, dibujos animados, anuncios publicitarios, reportajes, documentales y programas de divulgación
En la subtitulación, el texto original permanece inalterado y se añade un texto escrito que se emite simultáneamente a los enunciados correspondientes en lengua original. Las características fundamentales son el pautado del texto original para separar las unidades de sentido y la sincronización de los subtítulos. El mercado de la subtitulación en España es más reducido que el del doblaje y se ciñe a algunas películas (ciclos de filmotecas, películas no comerciales, exhibición de películas comerciales en salas muy escasas de las ciudades más importantes); determinados anuncios televisivos; fragmentos de documentales, reportajes, telediarios y otros programas informativos y culturales.
Finalmente, en la voz superpuesta, la traducción oral se superpone al texto audiovisual original que se emite a un volumen inferior a la traducción; comienza unos dos o tres segundos después pero finaliza al mismo tiempo. Su mercado lo constituyen, principalmente, los documentales.
LA FORMACIÓN DEL TRADUCTOR AUDIOVISUAL
Traducir textos audiovisuales exige del traductor la adquisición de unas determinadas competencias y habilidades. La licenciatura en Traducción e Interpretación de la uji, a través del itinerario de traducción audiovisual, garantiza esta formación a través de las tres asignaturas de traducción especializada (9 créditos) y las asignaturas de Prácticum, especialmente la de cuarto curso (186), que consta de 26 créditos, y en la que los alumnos deben realizar una estancia de prácticas (mínimo de 130 horas) en estudios de doblaje y subtitulación de Valencia, Madrid y Barcelona, principalmente, así como una memoria de prácticas.
La formación que ofrecemos a nuestros alumnos se basa en la consecución de unas competencias profesionales, metodológicas y textuales, fundamentalmente.
Así, los alumnos, desde el punto de vista profesional, deben conocer las diferencias entre las diversas modalidades de traducción audiovisual, interpretación, etc.; han de familiarizarse con el mercado de trabajo de las diferentes modalidades; conocer las asociaciones profesionales más importantes; conocer los aspectos económicos básicos (tarifas, aspectos fiscales, etc,); dominar las herramientas del traductor (programas de subtitulación existentes, creación de plantillas para el ajuste de películas,etc.). Respecto a los aspectos metodológicos, han de saber captar la finalidad comunicativa de la traducción audiovisual, la especificidad del modo del discurso (oral, escrito, visual); deben asumir la importancia de los conocimientos extralingüísticos; saber dividir el texto original en unidades (tomas, en el doblaje; pies, en la subtitulación; saber realizar traducciones ajustadas (doblaje) y sincronizadas (subtitulación); saber confeccionar un proyecto de traducción de acuerdo con el género y la función de la traducción; saber extraer normas de traducciones ya existentes y aplicarlas a nuevos proyectos de traducción; desarrollar la sensibilidad a los diferentes registros y dialectos de la lengua meta, el razonamiento lógico para solucionar casos de ambigüedad, los procesos de análisis y reexpresión, así como la capacidad de síntesis.
CONCLUSIONES
Nos gustaría destacar la existencia real de un mercado de la traducción audiovisual, un sector que va en aumento debido a la importancia del cine, la presencia de numerosas televisiones estatales y autonómicas, canales satélites, comercialización de productos audiovisuales (vhs, dvd), etc. Al tiempo, reinvindicamos la especificidad de la traducción de estos textos y de la formación del traductor que debe hacerse cargo de la traducción de los mismos. Estamos convencidos de que el conocimiento y el reconocimiento de esta profesión redundará en una mayor calidad de las traducciones y un respeto por los derechos de los profesionales.
La traducción de textos promocionales
Abril 9, 2008
Publicidad y Turismo
Rosa Agost Canós
Universitat Jaume I
La traducción de textos promocionales es aquella que se ocupa de textos fundamentalmente instructivos y expositivos que persiguen que el destinatario se informe sobre un tema concreto, compre algo o actúe de una forma determinada. Nosotros nos referiremos aquí exclusivamente a la traducción de textos publicitarios y de textos turísticos.
TEXTOS PUBLICITARIOS
La presencia cada vez más importante de la publicidad es un hecho incontestable en la sociedad actual. La publicidad es un producto cultural que se caracteriza por una orientación económica determinada; además, es un factor de socialización y de representación cultural. Cuando se analiza la traducción de la publicidad hay que tener en cuenta la relación entre texto, imagen y sonido, por una parte, pero también los factores contextuales de gran peso en las fases de creación, transmisión y recepción del anuncio. Así pues, hay que partir de las especificidades del texto publicitario: globalización de la publicidad; importancia del tipo de audiencia, del canal o medio elegido para su difusión (televisión, cine, prensa, radio, vallas publicitarias, internet, etc.); la posición del anuncio o la hora de emisión; las diferentes legislaciones existentes en cada país; la duración de los anuncios (por ejemplo, en España, los 20 segundos de los anuncios provocan la concisión y favorecen el ingenio); restricciones de espacio (el inglés requiere menos espacio impreso que otras lenguas); el origen del anuncio (proximidad cultural o lejanía); aspectos culturales propios (el uso del humor en los anuncios; la diversidad de gestos entre culturas; la simbología de los colores, etc.).
Características del lenguaje publicitario
Algunas de las más importantes son las siguientes: suele ajustarse al registro estándar de la lengua; hace un uso especial de la ortotipografía; tiende a inventar clichés fáciles de recordar: Hola, soy Edu, Feliz Navidad; Coca-Cola: la chispa de la vida; Nike: Just do it; utiliza expresiones no comunes para captar la atención de los espectadores; emplea un léxico general para llegar a una audiencia amplia; tiene predilección por frases cortas; se sirve de la retórica para hacer un lenguaje creativo: juegos lingüísticos, metáforas, elipsis, rima, etc.
La formación en traducción publicitaria
La traducción de los textos publicitarios exige, por tanto, del traductor, un conocimiento de la lengua del texto de partida y del texto de llegada y de las culturas implicadas en ese acto de comunicación, así como un conocimiento de las características de los textos publicitarios y del funcionamiento de la publicidad en general. En este sentido, los profesionales de la traducción de textos publicitarios han de familiarizarse con el mercado de trabajo (conocer el sistema de trabajo de las agencias publicitarias y los procesos de planificación del texto publicitario); conocer las diferencias entre las diversas modalidades a las que se pueden enfrentar: publicidad audiovisual, publicidad impresa, etc; conocer las agencias de traducción publicitaria más importantes; conocer las diferentes legislaciones sobre publicidad; dominar las convenciones de la escritura; dominar las interferencias y diagnosticar sus causas; dominar los elementos socioculturales en su contrastividad (costumbres, creencias, fiestas, etc.).
La traducción de textos turísticos
España, y más concretamente la Comunidad Valenciana, tiene en el turismo uno de los sectores clave para su desarrollo económico. Ofrecer a los turistas una información de calidad redunda en una mejor imagen y refuerza el concepto de marca que se ha creado y que se pretende que alcance un posicionamiento lo más estable posible. Por su formación, las competencias de los traductores e intérpretes los hacen profesionales idóneos para encargarse de la comunicación multilingüe y multicultural que genera este sector.
La formación en traducción de textos turísticos
Los traductores que se enfrenten a este tipo de textos deben tener un dominio excelente de las siguientes competencias y habilidades: conocimiento de los aspectos culturales: arte, literatura, gastronomía, tradiciones, etc.; dominio de la ortotipografía, así como de los criterios de traducción de topónimos y antropónimos; conocimiento exhaustivo de las técnicas de documentación.
Formación en la UJI
Los licenciados en Traducción e Interpretación de la Jaume I reciben una formación transversal a lo largo de la carrera que los prepara para traducir de forma adecuada textos promocionales (turísticos y publicitarios):
- En las asignaturas de segundo curso de las distintas lenguas (A1, A2, B)
- En asignaturas de traducción general (B-A) (A1-A2)
- En asignaturas de traducción inversa (A-B)
- Dentro de algunas asignaturas de traducción especializada: traducción publicidad tav (A-B) III
- La preparación en interpretación resulta también fundamental para el trabajo del traductor que desempeña sus tareas en el sector turístico
- Prácticum 186: 26 créditos (en el que realizan una memoria y una estancia en prácticas, de un mínimo de 130 horas). Para los textos turísticos, pueden realizar prácticas en: Conselleria de Turisme, Conselleria de Territori, Patronatos de Turismo, Oficinas de Turismo, Ayuntamientos. Las tareas que realizan son: interpretación, traducción directa e inversa de guías didácticas (gastronomía, parajes naturales, arte, etc.), folletos informativos, monografías sobre distintos aspectos culturales, páginas web, etc. Respecto a los textos publicitarios, hacen las prácticas en ayuntamientos y empresas de comunicación. Las tareas básicas son: redacción, edición, traducción y corrección de guías informativas, guías de actuación, folletos de promoción de actividades de todo tipo, etc.
La profesión de traductor literario
Abril 9, 2008
Por Josep Marco
TRADUCIR LITERATURA
Un traductor literario es aquella persona que vierte a una lengua (normalmente, la suya materna, y en todo caso, una de la que posee un conocimiento activo similar o equiparable al de un hablante nativo) los textos literarios producidos en otra. ¿Qué diferencia se observa entre esta definición, la de traductor literario, y la que podemos imaginar que correspondería a un traductor general o a uno especializado de otro ámbito, como por ejemplo el jurídico o el técnico? Pues (el lector sabrá perdonar la perogrullada) únicamente el calificativo de «literario»; así pues, habrá que indagar en sus implicaciones.
El hecho literario tiene muchos elementos en común con otras prácticas discursivas: su arraigo en una determinada cultura, su plasmación en géneros diversos (correlatos textuales, a su vez, de distintas ocasiones sociales de uso), en registros diversos (que obedecen a distintos parámetros situacionales), la existencia de marcas de estilo, etc. Sin embargo, el hecho mismo de que se trate de textos literarios lleva aparejada la asignación de un determinado valor que va más allá de sus propósitos comunicativos, a diferencia de los textos no literarios, que normalmente han sido producidos para cumplir una determinada función y que raramente superarán los estrechos límites de sus coordenadas espaciales y temporales, que es donde tienen que realizar dicha función. Los textos literarios, pues, son valorados más allá de su función inmediata (si es que alguna vez la tuvieron), y la sociedad en la que vieron la luz los considera dignos (no a todos ellos, pero sí a algunos) de ser leídos y releídos y difundidos a través del sistema educativo.
Del mismo modo que la inclusión de un texto literario en el canon de una determinada comunidad asegura su propagación y pervivencia en el tiempo, ya que de ello se ocupan instituciones sociales como la literaria o la educativa, su difusión en el espacio es posible gracias a los procesos de traducción. La traducción de un texto literario presupone (al contrario que la de textos de índole por ejemplo económica o jurídica o técnica o científica, que obedece a razones de tipo utilitario, con frecuencia basadas en intereses materiales) que algún agente del sistema literario receptor considera que un texto producido en otra lengua y cultura es digno de ser trasladado a la suya, aunque no hubiera sido concebido para ella, porque encierra valores (del tipo que sea: formales, de contenido, históricos, filosóficos, etc.) que así lo justifican. Dicho de otro modo: el iniciador del proceso de traducción considera que la obra original tiene cosas relevantes que decir a los miembros de la comunidad meta. Esta consideración no excluye la existencia de motivos utilitarios y de intereses materiales en el proceso (las editoriales, por ejemplo, son empresas que persiguen, entre otros objetivos, ganar dinero), pero sí que constituye un elemento diferencial respecto a otras modalidades de traducción.
De este prolegómeno se deduce que traducir literatura es una actividad socialmente relevante, al menos por dos motivos:
- permite a los lectores acceder a obras literarias que de otro modo serían inaccesibles;
- hace que la lengua y la literatura receptoras puedan enriquecerse con dichas incorporaciones.
Ambos aspectos son igualmente importantes. El primero deriva del hecho de que los miembros de una determinada comunidad sólo tienen acceso directo a los textos producidos en el seno de dicha comunidad y a los escritos en otra lengua que conozcan; pero como el número de lenguas a las que puede acceder aun la persona más políglota que uno pueda imaginarse es bastante limitado, la traducción está llamada a desempeñar el papel de puente sobre la nebulosa que nos rodea en relación con otras culturas (¿la maldición de Babel?). El segundo es fundamental a la hora de explicar la evolución de los sistemas literarios en contacto, ya que su historia está plagada de casos de fecundación mutua (¿cómo explicar, por ejemplo, el Renacimiento sin el poderoso vehículo de la traducción?).
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Código deontológico del traductor literario
Abril 9, 2008
Para amparar el acceso a la profesión y garantizar la integridad de quienes la ejercen, el CEATL (Consejo europeo de asociaciones de traductores literarios) ha redactado el siguiente código deontológico por el que debe regirse el traductor literario.
1.- El hecho de ejercer la profesión de traductor equivale, para quien la ejerce, a afirmar que cuenta con un firmísimo conocimiento de la lengua que traduce (conocida como lengua de partida) y de la lengua en que se expresa (conocido como lengua de llegada). Ésta debe ser su lengua materna u otra que domine tan bien como la materna, de la misma forma que todos los escritores dominan la lengua en que escriben.
2.- El traductor tiene la obligación de saber hasta dónde llega su competencia y se abstendrá de traducir un texto cuya redacción o ámbito de conocimiento no domine.
3.- El traductor se abstendrá de modificar de forma tendenciosa las ideas o la forma de expresarse del autor y suprimir algo de un texto o añadirlo a menos que cuente con el permiso expreso del autor o de sus derechohabientes.
4.- Cuando no sea posible realizar la traducción a partir del texto original y el traductor utilice una “traducción-puente”, deberá, para hacerlo, contar con el permiso del autor y mencionar el nombre del traductor a cuyo trabajo recurra.
5.- El traductor se compromete al secreto profesional cuando deba usar, para su labor, documentos confidenciales.
6.- El traductor literario debe conocer a fondo la legislación acerca de los derechos de autor así como los usos de la profesión y debe velar por que se respeten en el contrato de traducción.



